17 de noviembre de 2009


PISAR LA ALFOMBRA Y EL MUS (“A desalambrar”)
Hace tiempo, mucho tiempo… quizás algunos ya lo hayan olvidado, pero otros no, pero seguro que serán los menos, existía una vieja frase que ha quedado en el imaginario colectivo de los viejos roqueros como síntoma epidémico del significado simbólico que tenía el acto de “corregir” que utilizaba el Jefe contra el trabajador o trabajadora, ese acto se concretaba en la frase: PISAR LA ALFOMBRA.
Pero… ¿Cuál es el origen de esta frase? Sencillamente, otrora, todo despacho de un jefe tenía una alfombra, y como consecuencia de ser llamado a capítulo inevitablemente tenías que pisarla. Para ello no servía hacerlo de cualquier forma, pues era requisito imprescindible ponerse en posición de firmes, gorra en mano izquierda o derecha, (no me acuerdo el tiempo erosiona la memoria), la cual tenía que ser cogida como mandaban los santos cánones de la milicia, ahora llamados protocolos, y que se concretaba, además de ponerse firmes como he dicho, el hacerlo con el brazo en ángulo recto y semblante “acoquinado” porque el “chaparrón” que se avecinaba era de órdago. Según el “hinchado de vena” del de turno el chaparrón se convertía en un huracán.
La alfombra (el ámbito) y el juego del mus (la estrategia) nos permite un interesante paralelismo de intertextualidad. Valero de Castro cree que mus deriva del latín musso (murmurar –otra vez Sun Tzu- o esperar en silencio, pues en el mus vasco-navarro no se permite hablar). Cuando pisas la alfombra el “chorreo” es unidireccional, es decir, no está sujeto al principio de contradicción. Tienes que estar callado y aguantar. Por cierto ese auto de fe profesional se trata de un órdago profesional tirado en toda regla, y aunque llevaras ley para jugarlo, tendrás, por el momento, que comerte las cartas. Como bien puedes pensar… Esa partida sólo tiene a priori un ganador de antemano, pues el jefe será la mano, y te intentará ganar, con ley o sin ella. Si bien es cierto que te puede “llevar” el envite, también lo es que quizás no gane la partida, es decir, que no lleve “la vaca”. Pero en esa partida la ley del juego, es ley y a ella hay que estar. Se empieza jugado a la grande, (el que te ordena pisar la alfombra cree llevar la grande, es decir el argumento acusador: “Yo acuso”); luego la chica (suele pensar él mismo que tú eres la chica y además que no tienes juego, “Tú eres el acusado”); pero luego el juego continúa, se sigue con los pares y el juego. Pero en todas las jugadas el compañero (léase el Sindicato) no es un convidado de piedra, por lo que también atiende al “envite” con el pase o “el quiero” conociendo las cartas que lleva el compañero. En esta “partida alfombril” el compañero tuyo queda claro que es EL SINDICATO, que aunque parezca mentira, y en ocasiones no se crea, solemos llevar alguna que otra ley para cada una de las jugadas.
Sigamos con la partida, estamos jugando a la grande, está claro que estamos en plena alfombra, y él te lanza el órdago, tú pasas, y que se coma dos. (Comerse dos no implica perder, tan solo nos indica que quedan treinta y ocho piedras más en juego). En la alfombra, el comerse dos, casi es de necesidad, pues aunque lleves tres reyes, puedes jugártela luego a los pares (tener dúplex o medias), o al juego con el mejor punto, sumar treinta y una, o a los dos cosas a la vez; sobre todo si tienes un as como corolario a esos tres reyes (la jugada conocida como “la real”), y tu suma es treinta y uno. Es decir, puedes ganarlo por atrás. En el mus una buena jugada, si es que la tienes, hay que esconderla con el fin de ganarlo casi todo. Es decir, DATE MUS en el primer momento de PISAR LA ALFOMBRA. LA VENTAJA DE DARSE MUS EN TODA LAMANO ES QUIZAS LO GANES TODO EN PASE; si que el otro también te brinda la paz.
Ese “as” que su suma treinta y una, ni lo toques, aunque es carta para jugar a la chica (pero escasa, la chica se suele ganar en pase), por lo tanto ni la envides, pásala, (jugador de chica perdedor de mus), porque la grande ya no las comieron, o nos la dejamos comer. SEGUIMOS JUGADO.
EL MUS SE JUEGA CON COMPAÑERO, aunque el envite se lo echen a uno sólo, y lo importante de esta partida es que quizás la ley que a ti te falta… LA LLEVE EL COMPAÑERO, y como se dice el argot, después de tanto gasto, el envidador se tenga que “meter bajo la mesa”. Los Sindicatos solemos ser buenos compañeros en este tipo de partidas, tenemos cartas y jugamos contigo. Condensando la intertextualidad musística, los Sindicatos estamos para algo, entre otras cosas, para ser compañeros de juego ante los órdagos profesionales que acostumbran a meternos unos y otros.
Expuesta la tramoya, el guión del acto y las actitudes de los protagonistas en la partida; cabe retomar esta figura que es PISAR LA ALFOMBRA que quizás en las nuevas generaciones no tenga aún definición por no estar dimensionada, y eso es así porque somos una empresa que olvidamos nuestros orígenes y con ellos nuestras costumbres (las había buenas y malas, que conste), y esto quizás sea producto de un mestizaje administrativo saludable pero mal entendido e interpretado por la rapidez con la que se llevó a cabo; pero esto es otra historia, otra bonita e interesante tesis. Tiempo habrá para retomarla. Volvamos al hilo, y nunca mejor dicho, de la alfombra, debido a la posible proliferación de ”actos alfombriles” que parece ser que vuelven a visitarnos como viejos fantasmas del pasado desde las frías trincheras de lo antiguo, hace necesario un ejercicio de información desde la representación de los trabajadores de cómo afrontar el ACTO INMISERICORDE DE PISAR LA ALFOMBRA.
Caso Práctico. Elementos a tener en cuenta para cuando tengas que pisar la alfombra:
ENVITE A LA GRANDE: todo empieza cuando eres llamado por un jefe intermedio que te dirá con voz leve que debes de ir a un determinado despacho. Según este mensajero, la mayoría de las veces conoce el por qué (cuando no lo conozca ponte en lo peor), y según el caso te pondrá en prevengan, o por el contrario, se limitará a ser un correo cualificado y por mucho que le preguntes jamás te dirá nada para no defraudar a su comendador, y desde ese comportamiento tan propio, seguir bajo su manto de confianza. De este primer acto tienes que sacar dos conclusiones conductuales, quizás puedas sacar más, pero dos son muy claras.
Primera conclusión. MIRA TUS CARTAS, y a ver que sabes del compañero, PUEDE SER QUE TÚ VAYAS CIEGOS (que no tengas nada y lo desconozca todo de tu compañero), y en este supuesto por la inmediatez de la llamada, tómate de cinco a siete minutos para reflexionar y prever el por qué de dicho emplazamiento (el envite). Debes de realizar un mapa de situación, no olvides que el otro tiene muy pensado lo que te va a decir. No es bueno correr de inmediato. Una vez tengas “la cosa” clara, evalúa las razones que el otro puede manejar y las que tú tienes. Hecho esto, y estando en presencia del “corregidor” escucha todo su relato –en el argot: soporta todo el chaparrón de golpe- sin ir contestado a cada una, en caso de que existan varias, de las cuestiones que el otro realiza al objeto de conocer toda la historia. Si te pregunta contesta con respuestas cortas pero contundentes. Utiliza el principio de contradicción con elegancia, tono pausado y correcta oralidad, a la vez que usas un leguaje corporal correcto. Si el acoquinamiento es tal que llegas a la parálisis emocional, (lo que no suele ser raro en determinados casos) utiliza los silencios y los monosílabos como respuesta y reza a Dios para que acabe pronto. Pudiendo diferir la réplica un momento mejor y más asesorado. Lo que no se dice no se puede usar contra ti.
Segunda. PASA Y QUE SE COMA DOS, símil con el que explica que se hace necesario realizar un análisis para determinar el “ánimo del corregidor” , lo que se concreta en saber qué es lo que pretende éste con ese “auto de fe profesional”, si lo que quiere es amonestarte verbalmente, recoge la amonestación con toda la precisión de la que seas capaz y ponlo en conocimiento de tu representante sindical, tenga o no tenga razón el corregidor, pues es necesario conocer desde la representación laboral los diferentes grados de protagonismo que busca y cómo los pretende; además, de concretar la materia que es objeto de reproche, y esto es así por el bien común de tod@s. Si lo que busca es “sancionarte” el Sindicato se hace necesario y, cuanto más rápido, mejor, pues el tiempo es un elemento muy precioso para realizar determinadas acciones con carácter inmediato. Y esto es así porque las palabras, los gestos y comportamiento de las partes tienen el frescor de la inmediatez y permiten un conocimiento exacto favoreciendo la reacción.
NO SIEMPRE SE LLEVA LA TREINTA Y UNA. Dicho esto, cabe añadir desde esta tribuna y para acabar con este supuesto profesional, que lo se pretende es crear un espacio informativo informal y crítico con la realidad presente o futura que pudiera tener el uso reiterativo de esa práctica de acoquinamiento –PISAR LA ALFOMBRA- por hechos que no conllevan sanción alguna, y que los mismos pueden ser enmendados a través de los mandos intermedios (sigo con el léxico laboral) de los trabajadores sin más perjuicio que una corrección pedagógica-profesional propia del “Curso del 63”; por cierto, corrección esta última en línea con los procesos inquisitoriales sumarísimos que tiempo atrás se ponían en marcha y que son ajenos a los nuevas técnicas pedagógicas.
PARADOJA DE LA ALFOMBRA: LA FUERZA APLICADA CONTRA EL DÉBIL SE CONVIERTE EN DEBILIDAD CONTRA EL FUERTE. ¿QUÉ OS PARECE ESTA FLUCTUACIÓN DE FUERZAS?
SALUD Y SALUDOS COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS. SEGUIMOS EN LA LUCHA (esto último me sigue quedando muy revolucionario, pero adorna. No sé si tendré que ir pensando en cambiar el latiguillo final de despedida, se admiten proposiciones).
Este artículo lo escribo en recuerdo y en memoria de mi viejo y ya desaparecido compañero que me enseño a jugar al mus… y sabía mucho de esto. De las dos cosas, es decir, mucho de mus y más de pisar alfombras. Hay que “desalmabrar las alfombras” que se extienden como pequeños feudos aristocráticos, y como bien dice una gran cantautor chileno, Víctor Jara, ¡A ¡Desalambar!
Escucha la canción: http://www.youtube.com/watch?v=VQJhk6e0I9g
Gijón al Norte.








No hay comentarios:

Publicar un comentario

Desde el SUP de Asturias queremos darte las gracias por utilizar el blog para enviarnos tus opiniones, que serán tenidas muy en cuenta