18 de marzo de 2012

LOS HEREDEROS DEL LUTE LA VOZ DE ASTURIAS


Los herederos de 'El lute' Los herederos de 'El lute'

LA VOZ DE ASTURIAS. EL SUP DE ASTURIAS NO ESCONDE LA REALIDAD. REPORTAJE: Salvando las distancias y aunque las comparaciones siempre son odiosas, podrían considerarse como los herederos de Eleuterio Sánchez, apodado El Lute, el famoso delincuente que en 1961, cuando tenía 20 años, decidió robar dos gallinas, acuciado por el hambre y la necesidad de alimentar a su familia.

18/03/2012 13:13 / / OVIEDO
A los delincuentes de toda la vida -los habituales multirreincidentes que arrastran un amplio historial de antecedentes policiales, atracadores de navaja o de asalto a pisos- la crisis económica que, desde 2008, está instalada en el país les ha traído una nueva e inesperada modalidad de competencia: el delincuente de subsistencia. Bajo esta denominación se esconde la persona que, de forma esporádica u ocasional y alejada del estereotipo de maleante, se ve obligada a recurrir a los hurtos, fundamentalmente para capear la situación y resistir en la época de las vacas flacas.
Salvando las distancias y aunque las comparaciones siempre son odiosas, podrían considerarse como los herederos de Eleuterio Sánchez, apodado El Lute, el famoso delincuente que en 1961, cuando tenía 20 años, decidió robar dos gallinas, acuciado por el hambre y la necesidad de alimentar a su familia. En pleno régimen franquista, su fechoría le llevó directamente a la cárcel. El código penal reconocía entonces la existencia de atenuantes por delito famélico: un delito originado por el grave estado de necesidad. Pero el juez Ricardo Álvarez no tuvo en consideración atenuante alguno y descargó todo el peso de la ley sobre él. Ahí empezó su historia de encadenamiento de fugas y encarcelamientos que forjó al mito de El Lute.
Las tendencias
Aunque en el Principado no se ha apreciado un cambio brusco en la tendencia delincuencial, sí se ha advertido un repunte en los casos de hurtos en grandes superficies comerciales a cargo de personas que no responden al perfil habitual del delincuente. Sus asaltos no tienen más ánimo de lucro que la sustracción al descuido de productos alimenticios para el consumo doméstico.
En la mayoría de las ocasiones, esta delincuencia emergente no es carne de cañón de Villabona. Fuentes policiales aseguran que, más de una vez, ha habido responsables de comercios que han optado por no denunciar una situación de hurto cuando se trata de personas, en su mayoría de clase media, que han acabado delinquiendo abocados por la angustia de encontrarse en situación de desempleo y sin posibilidades de mantener a su familia. "Sí se han dado casos de personas que no han sido denunciadas, pero cuando no ha mediado un acto de violencia e intimidación. Otra situación diferente es un robo con fuerza. En esos casos sí se denuncian", corroboran fuentes policiales.
Las modalidades
Miguel Ángel Campos, secretario general de la Confederación Española de Policía (CEP) en Asturias, describe hasta tres tipos diferentes de delincuencia. La primera es la tradicional, que ahora incorpora nuevos métodos derivados de la aplicación de las nuevas tecnologías, pero que conserva la esencia del delito original. La segunda es aquella que está directamente relacionada con los avances de la técnica y las redes de comunicación social (estafas on-line, phising, suplantación de personalidad en redes sociales, robo de información de servidores o empresas). Y la tercera tiene que ver con las diversas manifestaciones del crimen organizado (tráfico de drogas, blanqueo de capitales y trata de seres humanos).
No obstante, éste es el escenario general, pero a la hora de valorar las peculiaridades de la tendencia delincuencial en Asturias, Miguel Ángel Campos introduce algunos matices. "Hay factores específicos que influyen en el Principado. Por un lado está la escasa incidencia del crimen organizado, con una de las tasas de criminalidad (infracciones penales por cada mil habitantes) más bajas, situándose por debajo de la media del resto de España y, por otro lado, está la situación geográfica, que facilita el paso de droga pero no tanto la estabilización del comercio ilegal de gran entidad (ruta cantábrica)", expone.
El secretario regional del CEP respalda sus afirmaciones con datos. Así, la tasa de criminalidad en el Principado de Asturias se situó en el año 2010 en 26,3 infracciones penales por cada mil habitantes. Esto significa que la comunidad autónoma está 18,8 puntos por debajo de la media española (43,1) y que tiene, por tanto, la consideración de la región española más segura, sólo superada por Navarra (19,3). Una cifra que contextualiza en una comparativa nacional, donde constata que "sólo seis comunidades autónomas tienen tasas de criminalidad por debajo de las 30 infracciones penales por cada mil habitantes".
Miguel Ángel Campos se muestra optimista al analizar la estadística general. "La tasa de criminalidad en el Principado de Asturias no sólo le sitúa a la cabeza de las regiones con menor presión criminal, con cifras que mejoran la media nacional en unos veinte puntos, sino que, además, -añade- experimenta pocos repuntes en los últimos seis años, con una estabilidad que ha logrado asentar la cifra en las poco más de veintiséis infracciones penales por cada mil habitantes".
La Confederación Española de Policía subraya que este objetivo no es flor de un día, sino que es la consecuencia de una eficaz acción preventiva que descansa en dos pilares, "el sólido y eficaz despliegue preventivo en las calles de la demarcación del Cuerpo Nacional de Policía y la labor exitosa de investigación para el esclarecimiento de los delitos".
El secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Asturias, Matías Castaño, no tiene la misma impresión. Desde su óptica, es imposible conocer la realidad de las cifras dado que la estadística nunca es fiable al cien por cien. "En Asturias, como en el resto de España, la falta de transparencia estadística y su uso interesado para beneficio de determinadas políticas públicas o de altos funcionarios para sus intereses personales, desoyendo a los sindicatos policiales, han perjudicado sobremanera la adopción de planes estratégicos y de medidas eficaces contra la delincuencia real", indica.
De esta forma, a juicio de Matías Castaño, es imposible contrarrestar el incremento de comportamientos sociales "inaceptables en un estado social y democrático en el que debe imperar -continúa- el respeto y la garantía de defensa de los bienes, derechos y valores constitucionalmente protegidos". El SUP considera que la situación de crisis económica ha influido notablemente en un incremento del deterioro en la convivencia y en el comportamiento de los ciudadanos que "resultan en algunos casos delictivos, en otros casos infracciones administrativas y en otros carentes de reproches normativos. Ningún hecho es considerado delictivo o sancionable hasta que las autoridades territoriales le dan esa definición. La poca o nula respuesta política ante la percepción de este deterioro de convivencia -censura- ha resultado determinante en el crecimiento de conductas cuestionables, violentas o radicales".
La corrupción
Matías Castaño echa mucha culpa a los políticos en este aumento del clima de tensión que se respira en las calles, especialmente por no saber atajar a tiempo los casos de corrupción que se han ido destapando en nuestro país y de los que Asturias tampoco se ha librado. "En el SUP hemos detectado igualmente un incremento de delitos relacionados con el mal gobierno y la corrupción. El caso Renedo se constituye como un punto de muestra, al que a buen seguro y a poco que se destinen esfuerzos públicos en su descubrimiento y persecución aparecerán algunos más", vaticina.
Para el responsable del SUP, la mala administración ha creado condiciones favorables para el incremento de estos comportamientos criminales de guante blanco y está convencido de que, hasta la fecha, no se han tomado las medidas preventivas "adecuadas y decididas" para su erradicación.
Muchos han sido los factores que, para el Sindicato Unificado de Policía, han contribuido a este clima de inseguridad ciudadana. "La falta de trabajo, de vivienda adecuada, de servicios elementales...promocionan un caldo de cultivo en el que a los ciudadanos en peligro de exclusión social, cada vez más numerosos en Asturias, se les genera un estado emocional susceptible de transformarse en sentimiento de inferioridad y de frustración que puede reconvertirse en odio o resentimiento hacia la sociedad, especialmente contra los que no padecen tales penurias, además de generar comportamientos rebeldes que se traducen muchas veces en la violación de las normas sociales", suscribe.
Esta es una de las razones que justificarían, según el sindicato policial, el incremento constante en Asturias de pequeños delitos y faltas, "a pesar de alguna indicación para que en las denuncias se actúe para que el ciudadano cuestione o dude de los hechos a denunciar para encasillar la actuación donde interese estadísticamente", critica. Y pone de ejemplo el hecho de que las estadísticas del Ministerio de Interior nunca coinciden con las de la Fiscalía.
El prototipo
Los dos portavoces de los sindicatos más representativos del Cuerpo Nacional de Policía sí coinciden en que el prototipo de delincuente habitual en Asturias está vinculado a los delitos contra la propiedad; un fenómeno delictivo que, según recalca Miguel Ángel Campos, viene sufriendo repuntes constantes "desde hace tres años, como consecuencia de la crisis que vivimos".
Para Matías Castaño, es incontestable el incremento de denuncias de robo en pisos y chalets, dada la gran movilidad con la que actúan los delincuentes. "La policía debe dirigir sus actuaciones y esfuerzos contra la delincuencia organizada y ante la falta de recursos actuales se impone una efectiva coordinación entre todas las policías", propone.
Miguel Ángel Campos distingue varios modelos dentro de los delitos contra la propiedad. Por un lado, están los hurtos y robos de pequeña importancia, que van desde el hurto famélico (el cometido en grandes superficies comerciales para comer, sin ánimo de lucro, y por personas que muchas veces no han tenido antecedente previo alguno) hasta los robos con intimidación a pandillas de adolescentes o a personas de la tercera edad, que son colectivos más vulnerables. Por otro, están los robos en viviendas con un aumento considerable en el último año y medio.
El secretario general del CEP en Asturias asegura que los delincuentes están perpetrando sus actuaciones de forma más extendida en los barrios residenciales, en aquellas viviendas en las que se intuye un mayor poder adquisitivo de sus habitantes. No obstante, recuerda que desde 2011 existe un plan especial en toda España, incluida Asturias, para prevenir e investigar estos delitos.
Aunque el mayor repunte se aprecia en el robo en viviendas, no han disminuido el resto de modalidades de robo como los que se ceban con los vehículos (tanto con la sustracción de objetos en su interior como a través del robo de los turismos para la comisión de otros delitos) y en los comercios. En los últimos años también han aumentado considerablemente las denuncias por robo de cable de cobre; una modalidad contra la que se lucha de forma específica desde el año 2007 en el Principado de Asturias.
Para la Jefatura Superior de Policía de Asturias, la mayoría de los delincuentes que operan en Asturias son "los de siempre, los de toda la vida". Un portavoz del Cuerpo Nacional de Policía confirmó que el perfil medio del delincuente en Asturias es el de un varón, con una media de edad situada en una horquilla de 40 a 45 años; multirreincidentes (antecedentes policiales de más de diez detenciones), y con problemas anteriores de drogadicción; mientras que las mujeres están más especializadas en materia de hurto.
Aunque la mayoría de las veces son "delincuentes autóctonos", de vez en cuando todavía aparecen grupos itinerantes de delincuentes procedentes de países del Este que se caracterizan por actuar con gran violencia en la perpetración de sus asaltos y atracos y especializados en el robo de chalets y viviendas.
Un perfil con el que coincide plenamente el secretario general del CEP en Asturias. "Suelen ser varones, de entre 25 y 40 años, con antecedentes, de países como Rumanía o Bulgaria, y que actúan en suelo asturiano durante periodos muy concretos".
Los delincuentes de delitos contra la propiedad no tienen, sin embargo, un perfil criminal claro porque, en su mayoría, "no han delinquido anteriormente y lo hacen por la situación de necesidad que viven", puntualiza Miguel Ángel Campos. Una nueva modalidad de delincuencia que, de forma paulatina, se está introduciendo en Asturias: los Lutes que luchan por su supervivencia.
Enlace noticia:

12 de marzo de 2012

UNIFORMES PARA UN SOLO LAVADO


Hace algo más de un año el CNP mostró a la opinión pública el nuevo uniforme de faena para la Institución Policial, y durante este espacio temporal ya se han podido recabar datos y opiniones suficientes para valorar su verdadera idoneidad. Los datos ofrecidos por los policías que los llevan a diario son los siguientes:
En cuanto a los pantalones, éstos carecen de bolsillos superiores y los bolsillos medios no tienen fuelle, con lo que resultan inapropiados para los agentes, ya que no aportan espacio para portar en ellos ningún objeto policial. Además, estos pantalones se diseñaron con botones interiores, lo que genera incomodidad en su manejo y los agentes deben comprar de su bolsillo cintas para sellar los bolsillos al objeto de no perder su contenido en algún forcejeo o carrera en la vía pública. Para finalizar, los pantalones no tienen refuerzo a la altura de las rodillas ni a la altura de los muslos, y tras unos lavados se decoloran hacia el color rosa.
Con respecto a las camisas, con los lavados pierden las letras y emergen las molestas bolitas.
El jersey de cuello de pico también se llena de bolitas con los lavados y no protege el cuello del frío, por  lo que los agentes deben comprarse camisetas interiores térmicas y bragas de cuello para protegerse del mismo, ya que a pesar de petición por parte del SUP estas prendas no se consideraron de dotación, a pesar de no dotar tampoco de algún jersey polar o cazadora acolchada.
Las botas son de mala calidad. Carecen de suelas con zona de aire, no son antideslizantes, la puntera se despelleja al más mínimo roce, y no disponen de refuerzo a la altura de los tobillos para proteger al agente de posibles torceduras al bajar del vehículo policial con rapidez.
La gorra de dotación de tela no protege del frío y el aro dorado se decolora con el tacto.
El anorak es muy fino, no protege del frío y con los lavados pierde la característica impermeabilizadora, permitiendo el paso del agua.
En resumen, un uniforme suministrado por la Administración que salvo su aspecto moderno, no reúne los requisitos necesarios para que el policía desarrolle su labor en la calle con unas mínimas garantías de confortabilidad, seguridad, y buena imagen. La mayoría de los policías asturianos deben comprar con su dinero vestuario no reglamentario que supla artículos deficientes o no suministrados y fundamentales para el servicio, acuciándose en la época invernal donde los policías con las prendas reglamentarias no están suficientemente protegidos del frío y la lluvia.
En invierno, el uniforme sólo es aceptable para personal que no realiza servicios en el exterior.
Un policía normal se compra con su dinero un material que debería suministrar la administración que es la que debe garantizar que el servicio público se preste con la mayor eficiencia a los ciudadanos, además de proteger a sus trabajadores. El material que la mayoría de los policías se compra con su dinero es: Botas tácticas, camisetas interiores térmicas, calcetines térmicos y bragas para el cuello.

El vestuario de un trabajador debe reunir al menos dos características: adecuarse a la exigencia del trabajo a desempeñar, y reunir los mínimos de seguridad exigidos desde el punto de vista de la normativa de riesgos laborales. A nuestro entender la Administración en este asunto ha suspendido.
            Los gestores públicos en época de despilfarros económicos y gastos absurdos, se han preocupado muy poco de dotar de medios básicos de trabajo a los policías, olvidando que son un instrumento fundamental de garantía de los derechos y libertades de los ciudadanos, y ahora, con la crisis económica, en el SUP  nos tememos que seguiremos olvidados, y a corto plazo, de continuar en este estado de precariedad de medios, nos semejaremos  externamente a una policía bananera y tercermundista. Luego piden más esfuerzos, más eficacia y  mejor eficiencia ¿con qué medios?.

COMISIÓN EJECUTIVA FEDERAL

LEE LA NOTICIA EN EL PERIÓDICO LA VOZ DE ASTURIAS: http://www.lavozdeasturias.es/asturias/Uniformes-solo-lavado_0_662333776.html 

20 de febrero de 2012

ENCUESTA DE INTERÉS DEL SUP DE ASTURIAS


¿ES BUENA LA GESTIÓN DEL JEFE DE LA COMISARÍA DE GIJÓN?


¿CAMBIARÍAS AL JEFE SUPERIOR DE POLICÍA DE ASTURIAS?




Hace poco más de un mes que preguntamos a los compañeros por su opinión sobre los dos personajes policiales en Asturias que suscitan más controversia: El Jefe Superior de Policía de Asturias y el Jefe de la Comisaría de Gijón.

En cuanto al Jefe Superior podemos traducir que aprueba por los pelos, ya que la opinión de los participantes en la encuesta se encuentra claramente enfrentada en un porcentaje muy similar. El 54% opina que debería continuar y el 46% que debería ser sustituido. Desde el SUP de Asturias creemos que el Jefe Superior debe reflexionar sobre estos datos, dado que se percibe un progresivo deterioro en la confianza sobre su gestión por parte de sus subordinados. La nefasta dirección en la Comisaría de Gijón, de la que nos referiremos a continuación, el injusto reparto de medallas, olvidando magníficas actuaciones con gran repercusión pública y trayectorias merecedoras de repetidas peticiones que han sido desoídas, devaluación de las reuniones trimestrales, que de instrumentos para resolver problemática se han erigido como espectáculos circenses donde la chulería y la tergiversación impiden concretar acciones de solución y principios de verdadera colaboración y coparticipación, el desprecio y la sordera intencionada hacia los representantes sindicales y sus propuestas, así como de las actuaciones de denuncia de problemas por parte de algunos responsbles en la Jefatura, cuya arrogancia e impunidad marcan estilo,  la desproporcionada acción disciplinaria contra conductasy acciones  profesionales, que nos retrotraen a épocas de castas, donde unos pueden hacer lo que les venga en gana y otros son severa o injustamente castigados  por la más mínima acción, y en definitiva, el mirar para otro lado en momentos en los que necesitábamos su liderazgo y avanzar todos juntos.

Sobre el Jefe de la Comisaría de Gijón los datos no ofrecen dudas: Suspenso en toda regla y a repetir curso. Sólo el 9% opina que su gestión ha sido buena. Datos demoledores y que no merecen más comentarios por innecesarios. Basta con hablar con los compañeros destinados en Gijón y como se dice...a buen entendedor pocas palabras. No le vamos a trasladar al responsable de Gijón nada nuevo que no le hayamos dicho: Así no se puede dirigir nada!. En la época actual se requieren mandos que sepan adaptarse a las circunstancias, con gestiones transparentes y respeto por los derechos de los policías, que conozcan y empaticen con sus subordinados, que los respeten y en definitiva, que sean capaces de diseñar planes operativos eficaces y eficientes, sin desplegar estilos de tierra quemada y desgaste absoluto de los recursos humanos. Desde el SUP de Asturias deseamos, al igual que la inmensa mayoría de los profesionales destinados en Gijón un pronto cambio de Jefe y un cambio radical de estilo de mando en la Comisaría.

Comisión Ejecutiva Federal SUP Asturias.

15 de febrero de 2012

APOYO A LA MANIFESTACION DEL 19 DE FEBRERO

El Sindicato Unificado de Policía, como sindicato representativo de  un colectivo integrado por trabajadores públicos, comprometido con la sociedad y defensor del mantenimiento de los derechos personales y  laborales de sus afiliados y los miembros del Cuerpo Nacional de Policía, apoya las manifestaciones convocadas para el domingo, día 19  de febrero, en señal de disconformidad con la reforma laboral aprobada por el Gobierno de España. 

El SUP lleva trasladando desde hace dos años  que España se encuentra en situación de emergencia y que era absolutamente necesario adoptar medidas estratégicas y cambios estructurales para revertir el nivel inaceptable de paro y amortiguar la crisis financiera.  

Los gestores políticos deben esforzarse en promover esfuerzos reales de entendimiento y huir de sectarismos interesados por determinados grupos de influencia. Se debe gobernar para todos y todos, partidos políticos, sindicatos, asociaciones y organizaciones civiles,  debemos llegar a un  gran acuerdo nacional, acuerdo que trate de mantener y defender derechos laborales conseguidos con tanto esfuerzo y sacrificio; establecer planes urgentes de contingencia contra el paro, estableciendo medidas equilibradas y orientadas al logro de mayor productividad y competitividad, respetando la dignidad del trabajador, (mejores procedimientos de gestión, mayor eficiencia en la actividad laboral, financiación real hacia PYMES y autónomos, ayudad efectiva a emprendedores, combatir el fraude fiscal; establecer una política impositiva justa, redistributiva, y a todos, que fomente las inversión; una reforma laboral que prime la contratación y no el despido voluntario (como la que se ha aprobado).

 Lejos de ese gran acuerdo nacional, las medidas adoptadas fracturan más a la sociedad, pues parece que la crisis se utiliza como excusa para reducir drásticamente el salario y los derechos de los trabajadores. El Gobierno debe ser sensible al drama del paro, de los miles de desahuciados, de los millones de españoles que viven bajo el umbral de la pobreza y debe evitar actuar al dictado de organismos extranjeros e intereses de grupos de presión financieros. Se deben habilitar mecanismos de participación real y corresponsabilidad de los ciudadanos

Cuando una sociedad se fractura por la incapacidad de los políticos que nos gobiernan el siguiente paso siempre conduce a movilizaciones, conflictos y al uso y abuso de las fuerzas de Seguridad del Estado para controlar y someter a los ciudadanos. Y es en esa vertiente donde nos sentimos directamente concernidos pues seremos nosotros, los policías, quienes afrontaremos la violencia fruto del descontento. 

Comprendemos y compartimos por tanto, el pesimismo de quienes no encuentran la utilidad de esta reforma laboral y nos sumamos a la indignación que sienten todos los trabajadores y quienes los representan. El desprecio y la arrogancia nunca han generado nada bueno y España merece un esfuerzo, de todos y para todos.

 Para evitar provocar algún tipo de conflicto en la manifestación, que será masiva, renunciamos acudir con nuestras pancartas de sindicato policial; por ello los miembros del SUP asistirán a las manifestaciones con pegatinas propias de esta organización, combinadas con las de las organizaciones sindicales y singularmente las de CCOO, con quien tenemos un protocolo de cooperación desde 1996, previniendo cualquier incidente que pueda distraer del objetivo de los actos, que es denunciar las medidas  contra los derechos de todos adoptadas por el Gobierno.

COMISIÓN EJECUTIVA FEDERAL SUP ASTURIAS


3 de febrero de 2012

NO SALEN LAS CUENTAS


Hace ya unos cuantos años, un profesor de la Academia de Policía de Ávila, no sin cierta nostalgia,  afirmaba que “la informática y la psicología estaban acabando con la Policía”, refiriéndose quizás a una manera de trabajar de vieja escuela, en la que los agentes conocían a los delincuentes personalmente, dominaban su argot e incluso disponían de pequeñas cantidades de dinero para pagar confidentes. Su principal archivo era una vieja libreta de anillas y su principal baza psicológica era el respeto.
Hay que reconocer que los medios técnicos y su dominio son los que ponen a la policía en el siglo XXI, pese a que despersonalicen un poco a la institución haciéndola parecerse mas a una empresa  que a un cuerpo armado que sirve y protege. El problema de esta “empresa” es que no está dirigida por especialistas en gestión ni en recursos humanos, si no que está en manos de funcionarios que en muchos casos carecen incluso de titulaciones académicas adecuadas.       Un batallón que coordina, dirige y planifica, cuyo único recurso de gestión consiste en alimentar lo que yo diría que es la mayor lacra que padecemos los que nos ganamos las habichuelas en la calle: la estadística.
En nombre de los resultados estadísticos, nuestros “hábiles gestores” consiguen no sólo despersonalizar a la institución policial, sino también a la sociedad entera, convirtiendo al ciudadano en un mero número, listo para ser identificado, detenido o interrogado.
Las estadísticas y los números no entienden de paciencia ni de trato personal. Tampoco entienden que la mejor intervención es la prevención, y que somos Policías del Estado  al servicio de los ciudadanos, para tratar que vivan mejor y más seguros.
Todo esto da lugar a que para algún mando sea preferible que el policía, por ejemplo, incaute tres papelinas que un paquete con treinta gramos,  porque para la estadística, tres anotaciones son  siempre mejor que una. Esta sencilla regla se aplica al trabajo policial en todos los niveles, logrando igualar la detención de un peligroso delincuente con la de un borrachín de fin de semana. Ambos a fin de mes contarán lo mismo en las tribulaciones de los sesudos gestores. Cuando se aplica a un grupo de investigación, logra que éste encamine sus pesquisas a un mayor número de hechos que a menos trabajos  pero de más calidad.
Esta gestión nos lleva a una manera de trabajar alejada de la realidad de la calle, basada en múltiples actuaciones encaminadas a la obtención de números que mejoren los de años anteriores, con una política de identificaciones indiscriminadas y de controles dudosamente justificados, que no ataca a los problemas reales, que causa molestias innecesarias a numerosos ciudadanos y que sitúa al agente actuante en una posición de indefensión jurídica y laboral al tener que trabajar bajo la presión de los devoradores de estadística, sus mandos directos, que tratan que haga su labor en el límite de la legalidad y bajo la espada de Damocles de ser juzgado por partida doble, por nuestro régimen disciplinario y por el ordinario cuando cometes algún error…  
Queremos ser  siendo la Policía de los ciudadanos, preparada y honrada,  no Policía Política al servicio de intereses de altos funcionarios  o de partidos políticos.
Pablo Rojo Martínez
UPR Gijón.

30 de enero de 2012

POR EL MAL CAMINO



Con motivo de la última reunión de la Comisión de Seguimiento de la Junta Local de Seguridad y en relación al borrador de la Ordenanza Municipal de la Convivencia Ciudadana, se manifiesta lo siguiente:
La paz social y la pacífica convivencia se consiguen con un delicado equilibrio de dos caras de la misma moneda, por un lado los derechos y libertades civiles, y por otro, las medidas coercitivas y sanciones restrictivas que se imponen cuando se vulneran o se interfiere en esos derechos y libertades. Es en ese momento cuando la Policía debe actuar con firmeza. Por lo tanto, para lograr que la convivencia ciudadana sea pacífica, para todos y de todos, es fundamental establecer el máximo consenso posible de todos ciudadanos, y que ese consenso se configure como el vehículo sobre el que se construyen las libertades y se imponen restricciones a las mismas, regulando conjuntamente el presupuesto necesario para que la Policía actúe en nombre de todos, para defender los derechos y libertades con igualdad sin privilegios ni favoritismos.
Desacertadamente se está excluyendo por parte de los responsables políticos del Ayuntamiento de Gijón a organizaciones que despliegan sus actuaciones y representan legítimamente los intereses de sus miembros en la ciudad, y que resultan imprescindibles si se desea el consenso, coparticipación y corresponsabilidad real de los ciudadanos. La máxima aportación de opiniones y exposiciones de planteamientos, son fundamentales para diseñar políticas públicas proactivas, válidas y para todos, sin exclusiones. A la exclusión, sin explicación alguna, del Sindicato Unificado de Policía en la Comisión de Seguimiento de la Junta Local de Seguridad, que manifestó su interés de participar dado que en materia de seguridad ciudadana los policías deben estar representados en sus derechos socio-profesionales que pueden verse alterados, a la vez que es vital trasladar una realidad que las instituciones no van a hacer, se suma la exclusión de organizaciones juveniles con argumentos endebles.

Los responsables de la Seguridad Ciudadana de Gijón están trasladando a la opinión pública que tienen miedo a escuchar, que desean ocular o prefieren no conocer la realidad social e institucional. Con gestos y decisiones de exclusión de organizaciones que pueden resultar poco cómodas, se están ignorando los derechos civiles de los ciudadanos, su defensa y la promoción de sus intereses, ya que los partidos políticos no son el único instrumento para participar en la vida pública y política. Se está promocionando malestar y se vislumbra el diseño de erróneas políticas públicas cortoplacistas, sectarias, recaudatorias y destinadas al fracaso.

Debemos añadir que las prohibiciones no suelen resolver las problemáticas, por el contrario muchas veces las agravan, y que a los gestores públicos se les requiere imaginación, empatía y capacidad de adaptación al entorno y la realidad social. Prohibir la prostitución, el botellón y la mendicidad, no solucionará los problemas ni corregirá conductas, lo que hará será ocultarlos trasladándolos a otros lugares donde la ordenanza no despliegue su eficacia jurídica, e incluso generar efectos perniciosos ya que podrá provocar comportamientos de mayor gravedad, como podría resultar que la prostitución se focalice en pisos de difícil control policial, que el mendigo famélico comience a delinquir, que el botellón se traslade también a pisos, bajos o zonas de poco control policial, etc…

Los ciudadanos de Gijón desean políticas que eduquen y fomenten conductas sociales de respeto a las personas, a la limpieza urbana, no generen exceso de ruido, etc… ¿No sirven las Ordenanzas actuales de limpieza, de ruido y de horario de los locales de ocio?¿Porqué no se aplican con rigor? Es necesario dotar a la policía de medios materiales y humanos suficientes para garantizar la pacífica convivencia y se le habiliten herramientas administrativas para el fin pretendido, a la vez que se promuevan los esfuerzos de generación de normas municipales en políticas de lucha contra el paro, la pobreza y la marginación. Imponer conductas y prohibir comportamientos es una pobre respuesta política que no necesita demasiada capacidad. Educar al ciudadano en conductas cívicas, hacerlo corresponsable y partícipe de las políticas municipales, sí requiere más esfuerzo, conocimiento y ganas de hacerlo bien para todos, que es lo que precisamente requerimos los vecinos y trabajadores de Gijón de los dirigentes municipales. Deseamos una convivencia ciudadana pacífica, de todos y para todos. Desgraciadamente parece que el camino seguido no es el más adecuado.
Matías A. Castaño Vázquez
Secretario General del SUP de Asturias

Enlace nota de prensa:


Saludos

27 de enero de 2012

PESAME

Desde el Sindicato Unificado de Policía en Asturias queremos manifestar nuestro más sentido pésame por la terrible pérdida de los ahogados en Coruña y nos sumamos al pesar y sufrimiento de sus familiares y seres queridos a los que deseamos lo mejor.  

    Los tres compañeros del Cuerpo Nacional de Policía han entregado sus vidas en el auxilio de un ciudadano que necesitaba ayuda. Descansen en paz. 

    A todos los policías, que en silencio, ponen en riesgo su bien más preciado en las miles de intervenciones realizadas diariamente en España,  para proteger los derechos, bienes y valores de los ciudadanos, desde el Sindicato Unificado de Policía de Asturias les damos las gracias y les transmitimos que nos hacen sentir muy orgullosos. 



Comisión Ejecutiva Federal

Tragedia en A Coruña

Continúa la búsqueda de los dos policías y el estudiante desaparecidos en el Orzán Se ha rescatado del mar el cuerpo sin vida de un agente coruñés. 

El dispositivo incluye helicópteros, embarcaciones y rastreo desde la costa.  Los servicios de rescate han encontrado el cuerpo de uno de los policías nacionales desaparecidos en la ensenada del Orzán de A Coruña.  

El cadaver ha sido hallado por una embarcación de Salvamento Marítimo alrededor de las nueve de la mañana. Es de un agente coruñés identificado como Javier López López, de 38 años. 

Siguen buscando por tierra, mar y aire a otras tres personas. Se trata de un joven y dos policías nacionales que habrían entrado en el agua en torno a las cinco de la mañana para rescatarlo. 

Los dos agentes desaparecidos son originarios de la provincia de Lugo. Son José Antonio Villamor Vázquez, de 34 años, natural de Pacio, en el concello de Friol, y Rodrigo Maseda Lozano, natural de Burela. En las tareas de rescate participan tres helicópteros y varias embarcaciones.


 SIGUE LA NOTICIA HACIENDO CLIC "AQUÍ"


NOMBRAMIENTOS, SABÍAMOS DE LO QUE HABLABAMOS

FELICIDADES
Le deseamos que tenga  un mandato satisfactorio y productivo atendiendo tanto a las necesidades de la ciudadania como las de los profesionales, lo que siempre es y será la clave del éxito.

El nuevo jefe superior de Policía en Aragón, José Villar del Saz, ha expresado este miércoles su voluntad de intensificar la persecución policial contra la delincuencia menor y las bandas criminales organizadas.
Villar del Saz ha hecho esta afirmación en el acto de toma posesión de su cargo, que han presidido el director adjunto operativo de Policía, Eugenio Pino, y el delegado del Gobierno en Aragón, Gustavo Alcalde.
Fue comisario provincial de Cáceres desde mayo de 2006 a octubre de 2008, jefe de la comisaría local de Gijón de enero de 1999 a mayo de 2006, y responsable de la Brigada Operativa en la Comisaría General de Información de 1996 a 1999.